La verdad es que la vida está llena de milagros. Lo que pasa es la gente no los quiere ver o no los entiende (o sólo yo lo veo así, pero, diay, así soy yo). Pues digamos que todo lo que aún no puedo entender, o lo que aún entiendiendolo me parece tan... milagroso, para mi es un tipo de milagro.
Pues, la cosa es que ayer ocurrió un milagro. Uno de los seres que más quiero en el mundo, regresó después de no haber tenido noticias de él por unos 2 meses. ¡Mi precioso perro Nico!
LA VIDA ES BUENA!
Escribo por escribir, aunque no creo que alguien lo lea...
Y si lo leíste, gracias por hacerlo.
Adiós.